Reparación de persianas
Cinta, recogedor, eje, lamas y motor, resuelto en el día.
Reparamos, instalamos y motorizamos persianas en Palma de Mallorca, en casas y locales comerciales. El técnico de la zona va a tu casa.
¿Se te ha partido la cinta, la persiana baja chueca o el eje ya no aguanta el paño? En Mallorca la sal del mar y el sol castigan el mecanismo por toda la isla, y en las casas que se abren solo en verano el desgaste se nota todavía más. La atendemos a domicilio, el mismo día casi siempre, con un técnico de aquí, y no nos vamos sin dejarla corriendo.
Marca el 617 824 432 cuando la tira cuelgue suelta, la persiana pese más de subir o el mando deje de responder. Persanel la revisa en tu casa y sustituye nada más la pieza fatigada, desde 45 €; no te vende una persiana nueva si basta un recambio.
Cinta, recogedor, eje, lamas y motor, resuelto en el día.
Persianas nuevas ajustadas al hueco, montadas sin obra.
Pasamos tu persiana manual a motor con mando a distancia.
Cierres metálicos y enrollables de local y garaje.
Estas son las averías que más veces abrimos en la isla, de la más corriente a la menos. Si reconoces la tuya, con una llamada te pasamos precio antes de salir.
Si la persiana cae de medio lado, un extremo se adelanta y acaba frotando el marco o soltando una lama. Buscamos el costado que enrolla flojo, liberamos los topes y reencajamos las lamas en la guía hasta dejarla aplomada, y la subimos y bajamos varias veces para que cierre pareja por ambos lados.
Un eje combado o un tambor que resbala se delata porque sube ladeada o se detiene a trechos. En la costa el salitre carcome el tubo por dentro hasta dejarlo quebradizo; levantamos la tapa, reequilibramos el peso sobre el eje y, si está agujereado, lo reemplazamos antes de que arrastre al motor.
Lo suyo es llamar nada más quedarse clavada, sin empeñarse en forzarla y partir una lama. Tanteamos despacio el carril, lama a lama, hasta descubrir qué la frena —polvo compactado, una lama vencida por el sol, sal endurecida en la guía— y la soltamos con tiento. Después vamos al origen para que no reincida al poco.
Que no haga caso al mando parece motor fundido, y casi siempre es el condensador que no arranca o un receptor que perdió el enlace. Revisamos la corriente, el mando y el captador hasta dar con el corte y cambiamos nada más esa pieza. En los apartamentos de playa, muchos motores arrastran ya sus años y vuelven a la vida con solo cambiar el condensador.
Si la tira se suelta del recogedor, el paño queda inerte y cada tirón maltrata el tambor. Con el sol de aquí la cinta se reseca y acaba agrietándose antes de tiempo; montamos tira nueva, verificamos que suba a tope y de paso revisamos el muelle, que suele estar igual de castigado.
Destapamos la caja del recogedor, retiramos el tramo gastado y montamos tira nueva del grosor que ese paño necesita. En las segundas residencias, cerradas medio año, la correa se cristaliza con el calor acumulado en el cajón, y es el recambio que más repetimos al arrancar la temporada.
Cuando la persiana se corta a la medida exacta del hueco ajusta de arriba abajo, frena el sol de plomo del verano y deja de dar la lata temporada tras temporada. En un chalet junto al mar montamos herraje inoxidable y perfil tratado, para que el salitre no lo agarrote; en el interior, por Manacor o Inca, con un acabado corriente vas sobrado. Tomamos la medida en casa, la encargamos al milímetro y la colocamos sin picar pared, así que en un par de horas la tienes puesta y en marcha.
Antes de encargar medimos el hueco y revisamos el cajón, que entre una finca del centro de Palma y un apartamento de Cala d’Or no se parecen en nada. El aluminio lacado aguanta mejor el sol y la brisa marina; el PVC va bien en huecos pequeños y a resguardo. Lo elegimos contigo según el hueco dé al mar o al interior. En primera línea tiramos siempre de aluminio y herraje inoxidable, porque el PVC barato amarillea en dos veranos con este sol y la lama fina se vence; tierra adentro el abanico es más ancho y manda el presupuesto. Te decimos en casa qué aguanta de verdad en tu fachada y qué es gastar de más.
Motorizar te quita el subir y bajar a mano cada día, cómodo si tienes muchos huecos o si la casa se usa por temporadas y la quieres dejar cerrada sin más. Se gobierna con el mando e incluso a distancia; antes comprobamos que el tubo y los carriles corran holgados, para no castigar el motor ya desde el estreno.
En una segunda residencia tiene otra ventaja: con un motor y su mando puedes dejar la casa cerrada a cal y canto el invierno y, cuando llega el verano, subir todo sin pelearte con seis cintas resecas. A quien la alquila por semanas le ahorra además explicar a cada inquilino cómo va una persiana vieja de correa. Montamos motor en una hoja suelta o en toda la vivienda, y si ya tienes unas cuantas motorizadas las dejamos con el mismo mando para no andar con tres aparatos distintos.
Dejar la persiana motorizada por entero cuesta desde 200 €: de antemano, presupuesto por escrito y, al terminar, factura con la garantía legal que fija el RD 58/1988.
Reconoces tu avería y ya sabes de qué depende el precio. Llama al 617 824 432 y te cerramos el importe en la misma llamada.
Llamar al 617 824 432Que el cierre no se trabe al subir es poder abrir puntual en plena temporada, cuando cada cliente cuenta. Repasamos lama, eje, muelles y motor, que en los locales de primera línea se llenan de sal y arena; lo dejamos deslizando fino, o lo sustituimos si viene demasiado comido, desde 60 €.
En la zona turística muchos bajos trabajan a tope cuatro meses y echan el cierre el resto del año. Esa parada larga pasa factura: el muelle se asienta, el motor coge humedad y, el día que vuelves a abrir para la temporada, no sube. Si lo avisas con tiempo lo dejamos a punto antes de la apertura, que es muy distinto a llamar con la tienda ya cerrada y el cliente en la puerta. Trabajamos cierre enrollable de ballesta, de lama ciega y de local de garaje, y damos el mantenimiento una vez al año para que no te sorprenda a media temporada.
Veinte años de empresa en la persiana y operarios curtidos, con diez años o más cada uno; cubiertos por un seguro de responsabilidad civil, la factura detalla la garantía y las piezas empleadas.
Lo que pagas depende de la avería concreta y del recambio que lleve; para orientarte:
Reconoces tu avería y ya sabes de qué depende el precio. Llama al 617 824 432 y te cerramos el importe en esa misma llamada.
Llamar al 617 824 432Mallorca no es un solo sitio: la Palma densa de bloque, la costa turística de apartamentos y los pueblos del interior. Al abrir el cajón, cada zona pide una cosa, y lo tenemos presente antes de salir para ir con la pieza que toca.
En Mallorca la persiana envejece por dos motivos, y los dos vienen del mismo sitio. Es una isla: la sal del mar alcanza casi cualquier fachada y, con poco más de 449 milímetros de lluvia al año, no se lava, sino que se apelmaza en guías y herrajes. A eso se suma el sol fuerte de casi todo el año, que reseca la cinta y el plástico de las lamas hasta cuartearlos. En las casas que se abren solo en verano, además, el mecanismo pasa medio año parado y luego se usa a diario de golpe.
A diferencia de las grandes capitales, el parque de Palma es más joven: unas 40.493 viviendas son de los años setenta y 26.855 de la década de 2000, con mucho cajón monobloc y motor de serie. Esos automatismos llegan ahora a su primer fallo, y en una finca de apartamentos iguales suelen caer varios casi a la vez.
Casi el 16 % de las viviendas de la isla no son la residencia habitual de nadie: son pisos de playa y chalets que pasan de octubre a mayo con todo bajado. Medio año de persiana quieta tiene su factura. El muelle del recogedor pierde tensión, la grasa de las guías se seca y la cinta, enrollada y apretada en el cajón caliente, se vuelve quebradiza sin que nadie la toque. Al llegar junio se suben todas de golpe el primer día y ahí revientan: es la avería que más abrimos al arrancar la temporada, y por eso conviene dar el repaso antes de abrir la casa, no cuando ya tienes al inquilino dentro.
En Palma y en las urbanizaciones de la costa hay mucha finca de vecinos y de apartamentos, buena parte en régimen de segunda residencia o de alquiler vacacional. Con tanto propietario distinto, y muchos de ellos fuera de la isla media año, antes de un arreglo salta siempre la misma duda sobre quién paga, y conviene llevarla resuelta para no frenar la reparación. Nosotros lo dejamos por escrito en el presupuesto, de modo que cada parte sepa qué asume antes de que subamos.
Salimos desde Palma, así que a casi toda la isla llegamos dentro del día. Trabajamos únicamente a domicilio, con la furgoneta surtida, igual en la ciudad que en la costa o en los pueblos del interior. Lo ajustamos por teléfono mirando dónde está la persiana y la urgencia que corra. En plena temporada atendemos primero la que se ha quedado atascada sin cerrar, que en un bajo de alquiler o un comercio no puede esperar; lo demás lo encajamos en la ruta del día por esa zona de la isla, para no cobrarte el desplazamiento de un viaje suelto.
Desde 45 € cuando el fallo se queda solo en la correa. En una casa de primera línea compensa revisar a la vez el recogedor: la sal y el sol lo dejan igual de tocado, y te avisamos al destapar la caja para que decidas con el precio delante.
Lo habitual es dejarla lista en la propia visita. En la furgoneta cargamos las piezas más frecuentes —correa, recogedor, tubo, motor—, así que una avería corriente no exige volver otro día.
Desde 45 € los apaños corrientes. En una persiana grande de un apartamento de playa conviene revisar primero el tubo y los carriles, porque lo que marca el total es ese desgaste por la sal, no en qué zona estés.
Casi siempre, en el mismo día. Nos desplazamos igual por Palma que por la costa o el interior, y anteponemos la que se ha quedado atascada sin poder cerrarse.
Sí, y en la isla es casi la norma, con tanto bloque y tanto apartamento: tanto reparamos un piso particular como las persianas del portal y las zonas comunes. Si de por medio hay un administrador de fincas, la cita la cerramos con él.
Sí, cada día. Revisamos el bloque del motor, el captador que recibe la orden del mando y los topes de final de recorrido, y de ahí deducimos si el problema viene de la corriente o de una hoja agarrotada por el salitre.
Déjala quieta y no insistas: dale al mando una y otra vez, o tira con fuerza, y acabas saltando una lama o quemando el motor. Avísanos y pasamos a mirarlo antes de que un atasco de nada acabe en una factura seria.
Sí. Desde Palma cubrimos toda Mallorca, de Manacor a Sóller o Alcúdia, procurando acudir dentro del día. Lo dejamos atado por teléfono en función del punto donde esté la persiana.
Un técnico a domicilio en toda Mallorca, con factura y garantía por escrito. Llama al 617 824 432 y te decimos cuándo podemos pasar.
Llamar al 617 824 432